Partido, no veredicto
Un ejercicio para separar lo que pasó en un partido de lo que tu mente concluye sobre tu futuro.
Para este ejercicio vas a necesitar una hoja de papel y un bolígrafo. Algunas partes se hacen en pantalla y otras en tu hoja.
¿Cuánto lo crees hoy?
Antes de empezar, vamos a medir cuánto crees ahora mismo en los dos pensamientos que tuviste después del partido. No hay respuestas correctas.
“El club no quiere seguir contando conmigo y quiere fichar a otro jugador.”
“Esta oportunidad pasa una vez en la vida y no la estoy aprovechando.”
Cómo responder
El 0 significa que no lo crees en absoluto y el 100 que estás totalmente seguro. Por ejemplo, un 65 quiere decir que lo crees bastante, pero que una parte de ti duda. Responde lo que sientes hoy, no lo que crees que deberías sentir.
La cámara y el comentarista
En todo partido hay dos voces mirando lo que pasa. Una graba y la otra opina.
La cámara
Graba lo que ocurre. Solo registra lo que se puede ver y oír. No sabe lo que piensan los demás ni lo que va a pasar mañana.
El comentarista
Opina sobre lo que ocurre. Interpreta, juzga y predice. A veces acierta, pero muchas veces exagera, sobre todo cuando el partido va mal.
Ejemplo: la misma jugada, dos voces
En tu hoja
Cuenta tu partido del 0/8 como si fueras la cámara. Escribe entre tres y cinco frases con lo que se vería en el video, sin opiniones ni conclusiones.
¿Quién lo dice?
Estas frases salen de tu mapa emocional. Decide si las diría la cámara o el comentarista.
-
“Fallé 8 tiros de campo.”
-
“Esos tiros los metí ayer en el entrenamiento.”
-
“Perdí el balón en la última jugada.”
-
“Esa última jugada es la definición de mi partido.”
-
“Este tren pasa una vez en la vida.”
-
“El club quiere fichar a otro jugador que haga mi rol mejor.”
Has clasificado 0 de 6 frases.
En tu hoja
Después del partido sentiste desánimo con una intensidad de 8 y duda con una intensidad de 7. ¿Cuál de las dos voces crees que te generó esas emociones? ¿Por qué?
Tu temporada completa
El comentarista suele mirar un partido como si fuera el único. Vamos a ponerlo en su sitio.
Ejemplo
Si un equipo juega 34 partidos de liga, un solo partido representa menos del 3% de la temporada. Y una temporada es solo una parte de una carrera que puede durar diez o quince años.
En tu hoja
¿Qué peso le estaba dando tu comentarista a ese partido? ¿Qué peso le da la cámara?
Se abre el juicio
Ahora vamos a juzgar uno de tus pensamientos como si estuviéramos en un tribunal. El acusado es este:
“El entrenador o el club no quiere seguir contando conmigo y quiere fichar a otro jugador.”
La regla del tribunal
Solo se admiten pruebas que grabaría la cámara. Las sensaciones, las suposiciones y lo que crees que piensan los demás quedan fuera de la sala.
Pruebas admitidas
- “El entrenador me dijo después del partido que tengo que mejorar mi selección de tiro.”
- “He jugado una media de 20 minutos en los últimos cinco partidos.”
- “El club anunció que busca un jugador para mi posición.”
Pruebas no admitidas
- “Lo noto en cómo me mira.”
- “Seguro que ya están buscando a otro.”
- “Me siento fuera del equipo.”
Fíjate que una prueba admitida puede jugar a favor o en contra del pensamiento. Lo importante es que sea un hecho.
Fiscal y defensa
Primero serás el fiscal, que busca pruebas de que el pensamiento es cierto. Después serás la defensa, que busca pruebas de que no lo es o de que no es completo.
En tu hoja
Divide la hoja en dos columnas y responde en cada una.
Fiscal
- ¿Qué hechos muestran que el pensamiento es cierto?
- ¿Ha cambiado algo concreto en tus minutos, en tu rol o en lo que te dice el cuerpo técnico?
Defensa
- ¿Por qué crees que te dieron esta oportunidad?
- ¿Qué te ha dicho el entrenador sobre tu rol en las últimas semanas?
- ¿Qué partes de tu juego funcionaron en ese partido, aparte del tiro?
- ¿Conoces a algún jugador de tu nivel que haya tenido un 0/8 y siga en su equipo?
Ver un ejemplo
Laura es jugadora de voleibol. Después de un mal partido pensó: “Me van a quitar del equipo titular.”
Como fiscal encontró una prueba: “En el último partido me cambiaron en el tercer set.”
Como defensa encontró tres: “He sido titular en 9 de los últimos 10 partidos.” “La entrenadora me cambió para darle minutos a una compañera que volvía de lesión.” “Esta semana me pidió que dirigiera un ejercicio en el entrenamiento.”
El veredicto
Ahora eres el juez. Mira las pruebas de las dos columnas y escribe una nueva versión del pensamiento. No buscamos una frase optimista, sino una frase justa.
Ejemplo: el veredicto de Laura
La versión optimista tampoco sirve, porque la cámara no podría grabarla. La justa se sostiene con los hechos.
El tren
Vamos con el segundo pensamiento. Aquí no buscamos pruebas, sino ver el futuro con más de un escenario.
“Esta oportunidad pasa una vez en la vida y no la estoy aprovechando.”
En tu hoja
- Si todo saliera mal, ¿qué es lo peor que podría pasar?
- Si todo saliera bien, ¿qué es lo mejor que podría pasar?
- Con lo que sabes hoy, ¿qué es lo más probable?
- Si pasara lo peor, ¿qué harías? ¿Sería el final de tu carrera o algo muy difícil que podrías afrontar?
Ver un ejemplo
Álex es tenista. Perdió en primera ronda de un torneo importante y pensó: “Si no gano aquí, se acaba mi oportunidad de subir de nivel.”
Lo peor: perder a su patrocinador este año. Lo mejor: que su entrenador valore que compitió bien a pesar de la derrota. Lo más probable: hay otros torneos en las próximas semanas y el ranking se construye con toda la temporada.
Si pasara lo peor: “Buscaría otro patrocinador y seguiría compitiendo. Sería duro, pero no sería el final.”
Después de responder, ¿dónde colocas ahora el peor escenario?
Tu ficha pospartido
Ahora vas a construir tu propia herramienta. Es una ficha de cuatro preguntas para usar después de un mal partido, cuando el comentarista empiece a hablar más alto que la cámara.
¿Qué diría la cámara?
Los hechos del partido, sin opiniones.
¿Qué dice mi comentarista?
Lo que mi mente concluye sobre el partido o sobre mi futuro.
¿Qué pruebas reales tengo?
Solo las que admitiría el tribunal.
¿Qué es lo más probable?
Mi veredicto justo.
Ejemplo: la ficha de Marc, alero
Escribe una frase corta, con tus palabras, que puedas decirte cuando tu mente salte del partido a tu carrera. Una buena frase cabe en un tiempo muerto y te devuelve a los hechos.
Si te bloqueas, mira un ejemplo
“Un partido es un dato, no un veredicto.”
¿Cuánto lo crees ahora?
Vuelve a puntuar los dos pensamientos del principio, del 0 al 100.
“El club no quiere seguir contando conmigo y quiere fichar a otro jugador.”
“Esta oportunidad pasa una vez en la vida y no la estoy aprovechando.”
Lo que te llevas
Tu veredicto
Lo tienes escrito en tu hoja.
Tu frase
La tienes escrita en tu hoja.
En tu hoja
- ¿Qué te llevas de hoy?
- ¿En qué momento de la semana crees que te va a servir esto?
Tarea para los próximos partidos
Después de cada uno de tus próximos dos partidos, completa tu ficha pospartido por escrito en las primeras 24 horas. Tráela a la próxima sesión.
